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Manual de Derecho Contencioso Administrativo
 
PROLOGO

José Peña Solís

 

Una vez más, pese a mi actitud poco proclive a presentar libros, porque sigo pensando que el mejor prologuista o presentador es el propio autor, me veo constreñido por mis propias prédicas, a hacerlo respecto al  Manual de Contencioso Administrativo, escrito por el abogado Miguel Ángel Torrealba Sánchez. La afirmación relativa a que me encuentro constreñido por mis propias prédicas, obedece a que el autor forma parte de ese grupo de abogados que trabajó conmigo en la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. En el caso de Miguel Ángel Torrealba Sánchez, con ocasión de prologar su tesis de especialista en Derecho Administrativo por la Universidad Central de Venezuela que tuvo por objeto el estudio de las competencias de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (publicada por la Fundación Gaceta Forense del Tribunal Supremo de Justicia), expresé: En mi caso, y en el presente, he sido un árbitro muy particular, pues aparte de que conozco a Miguel desde el año 1990, cuando fui su profesor en Administrativo I, revelándose como un excelente estudiante, lo que a la postre demostró cuando egresó con la distinción Magna Cum Laude; en el año 2000 fue mi asistente en la Sala Electoral, realizando una excelente labor. A ello cabe añadir ahora que el autor ha continuado alcanzando logros profesionales y académicos, al punto que ha sido y es un profesor muy exitoso de Pregrado en la Universidad Central de Venezuela y de Postgrado en la Universidad Católica “Andrés Bello”.

Siempre he sostenido que el éxito de un docente universitario no puede valorarse exclusivamente por el número de alumnos aprobados y reprobados, que desde luego sigue siendo una variable importante a tal fin. Pero tan importante como ella, es la casi obligación que tiene un profesor universitario de dejar constancia a través de alguna obra escrita (apuntes, manuales, artículos de revistas, etc.), de su pensamiento jurídico en la materia, o desde luego, en alguna parte de ella, que diariamente enseña en la cátedra, pues en mi criterio resulta lamentable, y totalmente contrario al principio de la meritocracia (academicismo), sobre el cual siempre –desde la misma creación de la Universidad de Bologna– ha estado articulado el pasado y el presente de la vida universitaria, y por supuesto también el futuro, que un profesor pase veinticinco o más años en la Universidad, y no se le conozca obra alguna, ni siquiera unos sencillos apuntes.

Pues bien, Miguel Ángel Torrealba Sánchez  ha comprendido cabalmente el sentido de la docencia universitaria, y a pesar de ser profesor a tiempo convencional, en el término de cuatro años que tiene dictando la Cátedra de Derecho Administrativo, presenta ahora a los estudiantes, a los jóvenes abogados y a la comunidad jurídica en general, una obra de mucha utilidad, en virtud de que contiene una revisión sistemática e integral, pero sobre todo didáctica, de los temas fundamentales del contencioso administrativo general. Reitero que por tratarse de un libro dirigido fundamentalmente a estudiantes de la carrera de Derecho, contiene más una visión panorámica y actualizada, antes que profunda y exhaustiva de la materia.

Por ende, el aporte fundamental es precisamente el de compendiar de forma ordenada y didáctica una serie de temas que hasta ahora habían sido tratados de forma dispersa y puntual por la doctrina, máxime si se toma en consideración la ausencia –casi absoluta– de una bibliografía general actualizada sobre el contencioso administrativo después de la entrada en vigencia de la Constitución de 1999, y más aún, de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de de Justicia. Por supuesto, que en el estado actual del contencioso administrativo en Venezuela, el señalado carácter didáctico de la obra no le ha impedido al Profesor Torrealba emitir sus tesis interpretativas sobre varias controversias doctrinarias y jurisprudenciales que se han suscitado en el ámbito del contencioso administrativo; de allí que la obra también facilite la apertura del desarrollo del debate académico que tanta falta hace en el área del contencioso administrativo, y del Derecho Público en general.

Desde el punto de vista formal el Manual aparece estructurado en capítulos que responden, en líneas generales, al programa de la materia que se imparte en la Escuela de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, aunque con algunos apéndices y epígrafes adicionales que resultan muy importantes para complementar el conocimiento de los temas abordados.

Así pues, el Manual comienza con un capítulo Introductorio sobre la noción del contencioso administrativo y su surgimiento y evolución histórica en Francia e Italia, para luego abordar esos puntos con referencia al caso venezolano. A partir de allí, los restantes capítulos están destinados al estudio de las diversas vías procesales (“recursos” o “demandas”) propias del contencioso administrativo general venezolano: los recursos de nulidad, abstención, interpretación, así como las demandas contra los entes públicos, las derivadas de los contratos administrativos, y las controversias inter-administrativas.

En fin, se trata de un manual bastante completo y actualizado sobre el contencioso administrativo general venezolano, de especial utilidad –insisto– para los estudiantes de la materia en nuestras Universidades, pero sin duda que también se convertirá en obra de consulta para los operadores jurídicos, sobre todo para los jóvenes profesionales, en el área del contencioso administrativo, sin que con el mismo pueda pretenderse sustituir la obligada revisión de los trabajos monográficos y especializados sobre los diversos temas que lo integran, como bien lo aclara el propio autor en la introducción.

Por último, no me queda más que mostrar mi regocijo por esta nueva publicación del joven profesor Miguel Ángel Torrealba Sánchez, y exhortarlo a que continúe transitando la senda del estudio sistemático y reflexivo, cada día más necesario, para superar la actual situación que caracteriza el sistema jurídico venezolano, básicamente desde el punto de vista funcional, en la cual juega un papel relevante el contencioso administrativo.

 

 
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