title.gif (5938 bytes)

MENU PRINCIPAL PAGINA ANTERIOR COMENTARIOS CONTACTENOS SITIOS DE INTERES
Palabras del Rector UCAB en el CNU

                                                                                                   

 

Ciudadano Ministro-Presidente del Consejo Nacional de Universidades, colegas rectores, apreciados miembros del Consejo y colaboradores, amigos todos.

 

Bienvenidos a esta casa de estudios que está cumpliendo sus cincuenta años. Les doy esta cordial bienvenida en nombre de toda nuestra Universidad y me acompañan en el saludo los Vicerrectores, Secretario y Decanos.

 

Hoy tenemos una agenda con muchos puntos y mi saludo tiene que ser muy breve. Por ello me puse a pensar qué  información podía entregarles por escrito y lo hice en un pequeño papel que tiene ustedes con informaciones fundamentales y esquematicas sobre la UCAB, y  qué dos palabras quería compartir personalmente con todos ustedes en esta ocasión cincuentenaria. Me  vinieron espontáneamente  GRACIAS y EQUIDAD.

 

GRACIAS  por acompañarnos hoy, como nos acompañaron en el humilde y controvertido comienzo el 24 de octubre de 1953. Entonces participaron en el acto inaugural el Ministro de Educación, José Loreto Arísmendi, el Rector de la UCV, Dr. Pedro González Rincones y el Rector de la recien creada Universidad Santa María, José Luis Salcedo Bastardo. Estos rectores eran la representación del golpeado y escuálido mundo universitario de entonces: la UCV  saliendo de un cierre y la privada apenas naciendo.

 

Gracias por acompañarnos hoy y porque nos han  acompañado durante medio siglo. Seguramente pensarán que no tiene ningún mérito ni novedad su cercanía con la UCAB y les parecerá que es lo lógico. Hoy en ustedes lo es, pero no fue siempre así. La tolerancia, la convivencia y colaboración entre diversas visiones de la vida entre nosotros los universitarios es uno de los grandes logros venezolanos en el último medio siglo. Ustedes saben que cuando nació la Católica había prevenciones y objeciones. El Ministro de Educación de entonces en un escrito familiar años después dice que “hubo una tremenda lucha en el seno del Gobierno pues la mayoría se inclinaba por no autorizar a los jesuitas a tener una Universidad que sería confesional”. Tengan la seguridad de que esta resistencia era mayor en la oposición política que en el gobierno.

 

En contraste, yo les quiero decir que en todo el tiempo  que llevo en este Consejo nunca he sentido esa reserva y ha habido circunstancias que podían haber suscitado oposición por razones ideológicas y religiosas. Por ejemplo, es un hito en nuestra historia republicana que recientemente este Cuerpo haya aprobado sin resistencias la Universidad Santa Rosa de Lima, católica, o la licenciatura en teología de la UCAB o la ampliación de nuestras carreras de formación de docentes. No es que hoy seamos más uniformes que hace 50 años, al contrario, somos más pluralistas y concientes de que Venezuela somos todos con nuestra gran variedad. Cuando nació la Católica muchos tenían razones para dudar. Seguramente pensaban: si es universidad no podrá ser católica y si es católica podrá ser una escuelita parroquial, pero no universidad. Además ocho años antes en la Constituyente se había pedido la expulsión de los jesuitas.

 

Creo que nosotros pusimos lo que estaba de nuestra parte para que los hechos fueran demostrando que somos verdadera universidad y que nuestra inspiración cristiana no implica una confesionalidad en el sentido de imponer unas creencias religiosas o rechazar y condenar a los que piensan distinto. Pero el hecho de que hoy ni se plantee el asunto demuestra una sana evolución del país y una amplia visión pluralista y universitaria de ustedes. Gracias por esa comprensión y acompañamiento.

 

La segunda palabra que no puedo reprimir es EQUIDAD. Estoy seguro de que, al preguntarnos sobre la actual relación universidad-sociedad, a todos nosotros nos urge la equidad. Cada una de las instituciones que representamos puede hacer diversos aportes para mejorar una situación que viene agravándose desde hace años y que está en las actuales búsquedas y discusiones de la universidad venezolana.

 

Personalmente creo que la mesa de la equidad no estará firme ni  equilibrada sin tres patas, si no cambiamos seriamente en tres aspectos: 1)Manejo diferenciado del presupuesto público para que apoye más a los de menos recursos; 2) apoyo sistemático desde las universidades al

mejoramiento del nivel educativo en escuelas y liceos, sobre todo en los sectores populares; y 3) sólida formación profesional y ética con compromiso social para que nuestros egresados sean verdaderos actores que no aceptan la exclusión social y están decididos a construir un país donde todos  tengamos oportunidades de vida digna. Así lograremos la equidad de entrada a la Universidad y la equidad de salida.

 

Desde la UCAB poco podemos hacer para que el Estado venezolano llegue a garantizar efectivamente que ningún joven con talento y preparación, por carecer de recursos económicos, quede excluido del nivel superior de educación. Pero sí podemos y debemos hacer mucho para que no queden excluidos a causa de haber recibido educación de tercera categoría. Así mismo, para que al egresar de la Universidad sean factores decisivos en favor de la justicia social y de la inclusión.

 

En ambos puntos tenemos experiencias concretas en la  UCAB, como sin  duda los tienen todos ustedes. Creo que esto de la equidad es una gran causa  común que nos puede unir en lo  fundamental.

 

Gracias de nuevo y que tengamos una fecunda jornada  de  trabajo y de reflexión.

 

 

Luis Ugalde

Rector UCAB

Caracas 31 de octubre de 2003

MENU PRINCIPAL PAGINA ANTERIOR COMENTARIOS CONTACTENOS SITIOS DE INTERES