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La
Universidad Católica Andrés Bello otorgó el título de Doctor Honoris
Causa en Educación al Ingeniero Guido Arnal Arroyo, quién para todo
aquel que lo conoce, solo le ha bastado su nombre propio para
describir y llamar a un venezolano ejemplar.
Guido está revestido de
múltiples bondades, su integridad no tiene intersticios, su bonhomía
sobrepasa cualquier análisis, su capacidad de sumar voluntades y
opiniones le permitió sortear los abatares del cisma ucabista que a
comienzos de los setenta puso en juego la supervivencia de la UCAB.
Fue integrante singular del
curso que inauguró la universidad en la esquina de Jesuitas en Octubre
de 1953 y se graduó cinco años después con honores. Previamente había
cursado toda su preparatoria desde primer grado hasta quinto año de
bachillerato, cuadra y media má s allá, en el Colegio La Salle de
Tienda Honda a Santa Bárbara. Este tránsito, desde la educación
impartida por los Hermanos Cristianos, hasta la educación
universitaria recibida bajo la dirección de los Jesuitas describe y
avala la sólida formación de nuestro flamante Doctor en Educación.
Inmediatamente que aprobó
su primer año, comenzó a impartir las Prácticas de Geometría
Descriptiva como auxiliar de Antonio Alamo Bartolomé y apenas se
graduó asumió la instrucción de dicha materia junto con Pedro Emilio
Herrera y Armando Enrique Guía.
Poco tiempo más tarde
asumió la Dirección de la Escuela de Ingeniería Civil colaborando
estrechamente y aprendiendo de ese gran maestro que ha sido Santiago
Vera Izquierdo. Cuando este quiso retirarse, Guido asumió entonces el
Decanato de la Facultad de Ingeniería desde donde en 1972 fue llamado
para asumir el Rectorado de la Universidad en momentos de gran
turbulencia y de posiciones encontradas que Guido supo conciliar y
hacer partícipes con su carácter firme, ecuánime y analítico.
En 1990 se retiró del
Rectorado recibiendo el más grande reconocimiento de todos los
sectores de la Universidad y de la comunidad.
Desde entonces no ha dejado
de estar vinculado a la Educación y ahora recibe, en el momento más
adecuado, la distinción de ser el primer egresado de la UCAB que es
distinguido con tal alto honor.
Sirvan estas líneas para
honrar a un venezolano íntegro, un paradigma para nuestra juventud.
Caracas, Diciembre 11 de
2003
rafael862@yahoo.com
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