LUIS
VILLALBA VILLALBA
(de la Presentación de la Revista)
II. Nacido en Pampatar, Estado Nueva Esparta, el 16 de setiembre de
1906, el 23 de enero próximo pasado viajó a la eternidad -con su voz de trueno, su
sombrero y su bastón- el Doctor Luis Villalba Villalba (q.e.p.d), a quien el Consejo de
la Facultad, al pregonar su partida, calificara de " muy meritorio profesor". El
mismo órgano colegiado, en diciembre de 1962, al concluir sus funciones como Decano,
aseveró "que en el ejercicio de (... estas) funciones (...) demostró en todo
instante (...) la integridad de su carácter, su calidad moral de genuino universitario y
su vivo fervor por las manifestaciones de la cultura" y, por ello, decidió
reconocer, por unanimidad, la excelente labor que cumpliera en el cargo y "sus altas
virtudes morales e intelectuales".
En 1936 obtuvo, en esta Casa de Estudios, el título de Doctor en Ciencias Políticas,
previa presentación de la tesis de grado correspondiente (Las sociedades extranjeras
en la legislación mercantil venezolana). La Universidad de Carabobo le confirió el
título de Doctor Honoris Causa en 1986. Enseñó en la Escuela del Buen Consejo,
en el Instituto Comercial Granados, en los liceos Fermín Toro (donde, además, fue
Director), Santa María y Andrés Bello y en los colegios Católico Venezolano y San
Pablo, entre otros.
Ingresó como docente en la Universidad el 16 de octubre de 1947 y allí hizo historia
hasta su jubilación, acordada por el Consejo Universitario el 16 de junio de 1978. Dio
clase de Sociología y de Derecho Constitucional en nuestra Facultad, de Introducción al
Derecho y de Etica e Introducción al Periodismo, en la Escuela de Periodismo y de
Sociología, en la de Economía. Fue, además, miembro de numerosas comisiones sobre la
ampliación de estudios y funcionamiento de varias Facultades, programas de estudio,
proyecto de escalafón del profesorado, de la organizadora de la Universidad de Oriente y
de la Comisión Nacional de la UNESCO.
Pagó, igualmente, su cuota de servicio público. Fue Diputado a la Asamblea Legislativa
del Estado Nueva Esparta, Senador de la República (1948) y Gobernador del Estado Nueva
Esparta (1959). Anteriormente, había prestado sus servicios en la Junta Electoral
Distrital de Caracas (1940) y en la División Jurídica del Consejo Venezolano del Niño
(1952).
El 15 de marzo de 1961, la Academia de Ciencias Políticas y Sociales lo eligió Individuo
de Número para ocupar el sillón XXXIV vacante por el fallecimiento del Excelentísimo
Señor Doctor Nicolás Eugenio Navarro, de imborrable memoria tanto por sus estudios
históricos como por su labor eclesiástica. Se incorporó a la Institución el 25 de
marzo de 1963 y presentó, como trabajo de incorporación, el titulado "El
Excelentísimo Señor Nicolás Eugenio Navarro, varón de virtud y letras", publicado
en el Boletín de la Academia.
Participó, y activamente, en la Sociedad Bolivariana de Venezuela, de la cual fue
Presidente por muchos años y que se nutrió de la savia de su esfuerzo. En esta
condición fue propulsor de la creación de una Cátedra Bolivariana en la Universidad
Central de Venezuela (1968). Finalmente, fue miembro de otras muchas organizaciones: la
Asociación de Escritores de Venezuela, el Centro Venezolano Israelí y el Colegio de
Abogados, entre otras.
Recibió numerosas condecoraciones nacionales, entre otras la Medalla de Honor de la
Instrucción Pública, la Orden Andrés Bello, la Orden del Libertador, la Medalla del
Colegio de Abogados. Alemania, España y Colombia, entre otros países, también premiaron
sus virtudes y su capacidad.
Entre sus publicaciones cabe mencionar, además de la Tesis de Grado y del Discurso de
Incorporación a la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, la Biografía de Luis
Espelozín, El Primer Instituto Venezolano de Ciencias Sociales, La Filosofía en
Venezuela, Caracas: Una y Trina, El matrimonio entre leprosos previa esterilización,
Hechos antisociales del menor, Reflexiones Universitarias, Un Margariteño en su Isla.
En 1940 contrajo nupcias con doña Clara Pimentel Agostini (q.e.p.d), quien lo precedió
en su tránsito a la eternidad (1982) y de la unión nacieron dos hijos, Francisco y Luis,
éste, casado y con descendencia.
Cuando el Decano de la Facultad, Doctor Pedro Nikken, le participó que el Consejo
Universitario le había acordado el beneficio de la jubilación, le escribió "no
puedo ocultarle que, aun cuando se trata de un evento acaecido por su propia voluntad, me
habría gustado eludir el deber de hacerle la participación que hoy le hago. Hacerlo, sin
embargo, tiene sus compensaciones. Con gran satisfacción me corresponde expresarle, a
nombre de la Facultad, un inmenso agradecimiento por sus largos años de servicio activo
en la institución, que será imperecedero ejemplo para las nuevas generaciones de
profesores que se sienten orgullosos por la virtud de profesores como Usted".
Al despedirlo, profesor y amigo, le ratifico, en mi nombre y en el los demás miembros del
Claustro, nuestra gratitud por las lecciones de humildad y decencia que nos legara. A sus
hijos y nietos, nuestro saludo y nuestra condolencia en este momento en que rememoramos su
viaje final.
Fernando Parra Aranguren
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